lunes, 11 de noviembre de 2024
Orfeo y Eurídice
martes, 30 de marzo de 2021
Donde habita el olvido
Busca el rayo de luz
y la sombra de la mosca que titubea en la ventana,
el ruido que incordia el rielar
del fulgor
que serpentea entre las sábanas.
Todo lo inunda el silencio,
todo lo inunda,
cuando su mirada se cruza
con la de una mujer que no tiene palabras.
Y ahí,
donde habita el olvido,
se miran como dos desconocidos
que no saben donde empieza la pregunta
ni donde acaba el ánimo
de iniciar la palabra.
Toda una vida resumida en un sigiloso pensar en la nada.
En la incandescencia de una llama que no sabe que se apaga.
lunes, 1 de marzo de 2021
Laguna Estigia
La entrada no tenía nada especial, era una de tantas grutas que pueden encontrarse en cualquier lugar. La cruzaron decididos, cogidos de la mano. Pero a mitad de camino el agua, que empezó llegándoles a los tobillos, ya les superaba el cuello. Y olvidaron el origen y el destino, olvidaron hasta sus nombres. Y se separaron, cada cual con su culpa. Así fue de ellos hasta el fin de los tiempos, hasta que fue de nuevo principio y todo castigo dejó de tener sentido. Y se hizo la luz.
domingo, 13 de diciembre de 2020
Nada
Crucé la frontera hacia el más allá por inercia. No se parecía en absoluto a lo que imaginé hasta entonces: hacía frío, eché en falta ropas de abrigo, mi viejo gorro y unas notas de cariño. Era todo un fundido en negro, pero éramos. Sólo contaba con la imaginación y los recuerdos como armas para afrontar el vacío absoluto, mas estaba dispuesto a ello. Sin embargo, se perdieron las evocaciones; sin pasado, ni presente hasta los sueños eran niebla. Ahora entiendo todo: somos instante.
viernes, 6 de noviembre de 2020
Mirall trencat
miércoles, 28 de octubre de 2020
El triciclo
Es tan fresca y vibrante la sensación del rocío cubriendo mi manillar. Los pájaros y periquitos del parque no paran de cantar. Curiosa batalla; no llevará a ningún sitio, pero aún así es la rutina de cada amanecer. Espero que pronto brille fuerte el sol y seque el sillín, nunca se sabe cuando volverá el pequeño Tim.
Ya pasó la mañana y sólo gente paseando, alguna anciana alimentando a las dichosas palomas. Esos pequeños monstruos voladores que día sí, día también acaban posándose sobre mí para dejar sus excrementos como esos falsos grafiteros que sólo dibujan un mal garabato o algo obsceno y ofensivo en cualquier lugar.
Otra tarde más se acaba y no hay rastro de Tim. Tocará pasar otra noche a la intemperie, a la merced de cualquier vándalo que se lleve una pieza más para malvender, como mis añorados pedales con reflectante. Empieza a hacer frío y los árboles pierden sus hojas; creo que debemos estar en otoño. El parque se ha vaciado tan pronto...
Por fin despunta el sol, las sombras juegan al escondite con los árboles y bancos. Lástima que mi sillín no pueda verlo, le hacía mucha gracia este momento del día. Le deseo lo mejor en su nueva vida. Aquí cada vez quedamos menos piezas y ¡el maldito Tim sin aparecer!
martes, 27 de octubre de 2020
La dama blanca
miércoles, 27 de mayo de 2020
La gruta
miércoles, 15 de abril de 2020
Ensayos para Haikus.
domingo, 5 de abril de 2020
Pagafantas
jueves, 2 de abril de 2020
Si te vas
si en mis noches hace tiempo
que no hay mar
y camino ciego, como pez abisal.
Para qué inventar nuevos mundos
si al final siempre me pierdo
en el mismo bulevar
y camino ciego, como pez abisal.
Para qué pedir a Virgilio
un mapa que me guíe por los infiernos
si no hay fronteras entre el bien y el mal
y camino ciego, como pez abisal.
Para qué buscar brasas
entre las cenizas ásperas
si no hay fuego que vaya a crepitar
y camino ciego, como pez abisal.
Para qué ponerte nombre
si con rostros distintos
dejas mis entrañas
y mis manos
vacías
de
ti.
lunes, 9 de marzo de 2020
Peter Pan
martes, 11 de febrero de 2020
Ley del caos
miércoles, 29 de enero de 2020
Los labios del pecado
miércoles, 25 de diciembre de 2019
Nazca
martes, 24 de diciembre de 2019
Una historia (in)terminable...
de repente,
no esperas nada
de nadie;
en el que no esperas a nadie,
por nada.
Simplemente sigues,
por ti,
sin nadie;
y avanzas,
por inercia,
sin nada.
Esperando a alguien
que no llega,
para nada.
Y llega ese momento,
sin nadie.
¿Y acaba?
lunes, 19 de agosto de 2019
Meigas
libres
y otros
que naufragan en cada puerto.
Hay sonrisas que esconden
volcanes
y otras
un nido de ratas.
Hay corazones que bombean
tinta
y otros
que se paran a cada mirada,
a cada caricia,
a cada susurro
suave,
sincero.
Hay niñas que arañan
por rabia
y otras
que se aferran a cualquier espalda
que las proteja
y otras que se defienden hasta de su sombra
gris,
apagada.
Hay mujeres que lloran
espinas
y otras
pétalos de rosas
marchitos,
sin aroma.
Haberlas haylas
y otras jaulas
y otras fronteras.
Y tantas almas,
y tantas...
miércoles, 7 de agosto de 2019
Papel en blanco
teñir con letras este papel
en blanco,
en silencio,
en solitario.
Pero necesité rasgarlo,
darle riendas,
abrirle paso
localizar
el miedo.
Porque duele más callarlo,
o encerrarlo en una botella
perdida en el océano,
en la inmensidad,
en la nada.
Mejor es darle alas
para que nade,
para que bucee,
para que naufrague.
Para que sin aire ni chispa
en los ojos
te interrogue,
serenamente.
Aunque luego vuelva a su estado
primordial:
en blanco,
en silencio.
En solitario.
(Y la botella vacía,
sobre la mesa,
esperando)
martes, 11 de junio de 2019
Green room
graznan los cuervos posados
en el árbol deshojado
por el efecto de un rayo;
ríen las hienas en la noche
de la sabana africana.
Y tú sólo ves la silla
que permanece vacía
e impasible frente a ti.
Mira a tu alrededor:
charlan los guacamayos
con frases repetitivas,
mientras los macacos,
descontrolados,
golpean los charcos del humedal
que dejaste atrás en tu camino.
Y tú sólo ves un horizonte
de niebla espesa.
Mira a tu alrededor:
las moscas chapotean felices
en los rohales que dejan
las pintas de cerveza
de la habitación verde;
las cucarachas animosas
salen de las grietas sin luz.
Y tú sólo ves y cargas
un fardo de consecuencias.
Miras a tu alrededor,
desde lo alto del faro,
protegido en la distancia de ti mismo,
mientras desnudas las miradas de bellas mujeres
que con una sonrisa protocolaria
apenas advierten de tu existencia.
Miras mientras bebes,
y esperas,
sólo esperas,
a que cambie tu suerte,
como cambia el clima de los días,
como pasan las horas,
como llega la muerte.
viernes, 22 de febrero de 2019
Recuerdos de una noche de verano
que hubo una vez en que fuiste
feliz,
cuando probaste el vino
de sus húmedos labios:
con las pulsaciones desbocadas
mientras vuestras lenguas
flameaban con un vals delicado,
pausado;
así, aferrados
hasta beberos el aliento.
Y ya se sabe
que con oxígeno el fuego se expande:
y ardió.
Hasta el último recoveco
de vuestro cuerpo,
hasta ser lava que se retuerce
incandescente
en la intemperie.
Pero mañana será otro tiempo,
y diréis que no fue amor,
sino el fin del verano.
Y otro día,
a otra vida:
la rutina.
Mas recuerda que
una vez
fuiste feliz:
cuando probaste el vino
de sus húmedos labios.
